QUÉ VISITAR EN ANDORRA

La Villa de Andorra situada entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en el Bajo Aragón turolense, a 714 metros de altitud y una superficie de 142 km2, es con 8.300 hab. el tercer núcleo poblacional de la provincia de Teruel. Andorra se encuentra en una situación privilegiada por su proximidad a alguna de las ciudades más importantes de la economía española; Zaragoza (100 Km.); Castellón (170 Km.); Tarragona (200 Km.); Barcelona (300 Km.) y la capital Teruel (125 Km).

Ermita de la Virgen del Pilar

Construida en el siglo XIV (seguramente en el mismo lugar que ocupaba una construcción anterior de cimientos románicos  destruida por un incendio) y ampliada en los siglos XV y XVI, esta pequeña joya es una muestra del denominado “Gótico-Levantino”, que tan admirables ejemplos ha dejado en la zona.

Declarada Bien de Interés Cultural, la sobriedad del exterior del edificio contrasta con la llamativa y serena belleza de su interior. El templo ha sido restaurado en el año 2006.

Iglesia Parroquial  de la Natividad de Nuestra Señora

Dentro del Casco antiguo de la localidad, destaca la majestuosa silueta de este templo, magnífica muestra de arquitectura renacentista de transición al manierismo. La fábrica de esta imponente construcción de cantería corresponde a finales del siglo XVI, finalizando su construcción en el año 1609. La torre, cuyo contrato de construcción se realiza en 1660 se sitúa en el ángulo suroriental. El edificio está declarado Bien de Interés Cultural.

Ermita de San Macario

Situada en la cima del monte de San Macario, atrae tanto por su ubicación como por la manifiesta devoción del pueblo a la advocación de su patrón. Es  uno de los lugares más concurridos, tanto la propia ermita  como el magnífico  parque de San Macario que sirve de esparcimiento al tiempo de ocio de los andorranos. Construida en el siglo XVIII se caracteriza por la sencillez arquitectónica  y la humildad de los materiales usados. Podemos destacar el pórtico, localizado a los pies de la misma, con su famoso y popular jeroglífico dedicado al eremita patrón de Andorra.

Parque de San Macario

Magnífico espacio verde que se extiende por el monte de San Macario. En torno a la ermita, se puede disfrutar de una gran zona arbolada que proporciona sombra y frescor en los días más calurosos, de una fuente que invita al visitante a hacer un paréntesis para descansar y refrescarse, de una zona lúdica para que los niños se diviertan, de mesas-merendero donde poder comer y de unos estupendos miradores desde donde deleitarse con bellas panorámicas.

Casco Antiguo

Formado por estrechas calles adaptadas, primero a las faldas de la Malena y, posteriormente, a los alrededores de la Iglesia Parroquial. Dentro del casco antiguo pueden encontrarse edificios de arquitectura renacentista y barroca cómo la Casa Alcalá  o la Lonja de la plaza de la iglesia, de época barroca, con sus tres arcos de piedra y una casona anexa a ésta.

Otros sitios de interés

Fuente del lugar, este pintoresco rincón, cargado de historia, está custodiado por el busto del gran jotero José Iranzo, Pastor de Andorra, realizado por el escultor José Gonzalvo. Aquí se pueden ver unos antiguos “baciones” de piedra, utilizados en otro tiempo cómo abrevaderos en la desaparecida fuente del piojo y que actualmente sirven cómo maceteros ornamentales. Los sones de la jota, los acordes de la rondalla y el rumor de las rondas joteras están indisolublemente unidos a este espacio andorrano cargado de hondas raíces y de vivencias pretéritas.

Plaza del Regallo, punto neurálgico, además de lugar de paso y reunión para los habitantes de la localidad. Debe su nombre a que debajo de ella la atraviesa el río Regallo. En ella se encuentra la conocida fuente del Regallo, antes llamada Baja. Destaca el emblemático monumento al Labrador y al Minero, cómo símbolo de dos actividades sobre las que se fundamenta la existencia de Andorra, obra del escultor turolense José Gonzalvo. Es el lugar donde se desarrollan las actividades de gran importancia social en el devenir andorrano, cómo el acto de “Romper la hora” en la medianoche del Jueves Santo, o el tradicional chupinazo que indica el inicio de las fiestas patronales.