La Villa de Andorra situada entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en el Bajo Aragón turolense, a 714 metros de altitud y una superficie de 142 km2, es con 8.300 hab. el tercer núcleo poblacional de la provincia de Teruel. Andorra se encuentra en una situación privilegiada por su proximidad a alguna de las ciudades más importantes de la economía española; Zaragoza (100 Km.); Castellón (170 Km.); Tarragona (200 Km.); Barcelona (300 Km.) y la capital Teruel (125 Km).

ERMITA DE LA VIRGEN DEL PILAR

Construida en el siglo XIV (seguramente en el mismo lugar que ocupaba una construcción anterior de cimientos románicos  destruida por un incendio) y ampliada en los siglos XV y XVI, esta pequeña joya es una muestra del denominado “Gótico-Levantino”, que tan admirables ejemplos ha dejado en la zona. La primera advocación del edificio fue a María Magdalena. Obra de cantería, a excepción de la cubierta, presenta nave única de cinco tramos con cabecera rectangular a la que en los siglos XV y XVI se añaden sendas capillas comunicadas entre sí al lado de la Epístola; un último tramo a los pies del edificio, lo que obligaría  a trasladar el primitivo hastial de la ermita y una capilla en el lado del Evangelio abierta a este tramo. Ambos incorporados en el siglo XV. Los escudos de armas que aparecen en las claves de las bóvedas de crucería, hacen referencia a los diferentes arzobispos de la mitra de Zaragoza, lo que permite junto a las excavaciones llevadas a cabo, una datación más acertada del edificio. En cuanto a la decoración escultórica se ciñe a los escudos de las claves mencionados; capiteles y ménsulas de las que parten las bóvedas de crucería, en su mayoría con decoración vegetal; un sencillo, pero decorativo rosetón, localizado en una de las capillas del lado de la epístola y los arquillos ciegos que decoran la arquivolta de la puerta de entrada. Declarada Bien de Interés Cultural, la sobriedad del exterior del edificio contrasta con la llamativa y serena belleza de su interior. El templo ha sido restaurado en el año 2006.

IGLESIA PARROQUIAL DE LA NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA

Dentro del casco antiguo de la localidad, destaca la majestuosa silueta de este templo, magnífica muestra de arquitectura renacentista de transición al manierismo. La fábrica de esta imponente construcción de cantería corresponde a finales del siglo XVI, finalizando su construcción en el año 1609. La torre, cuyo contrato de construcción se realiza en 1660 se sitúa en el ángulo suroriental y se compone de una base cuadrada de piedra en el primer cuerpo y ladrillo en el resto de los pisos haciéndose la transición por medio de torreoncillos de ángulo. El templo, edificado en su totalidad con piedra de cantería, presenta nave rectangular central única con capillas laterales  entre potentes  contrafuertes bien remarcados, cabecera recta al exterior y poligonal al interior, y coro a los pies. Para su cubrimiento se ha utilizado la bóveda de cañón con lunetos, decorada con casetones, elemento típico del Renacimiento, época a la que corresponde su construcción. La cabecera está cubierta con una bóveda vaída muy rebajada. Presenta coro a los pies. Las bóvedas están decoradas con yeserías de motivos geométricos de tradición mudéjar, así como la barandilla del coro. Destaca del conjunto su fachada retablo, importante exponente del manierismo aragonés, en el que se aprecian los tres órdenes arquitectónicos griegos: dórico en el cuerpo bajo, jónico en el primer piso y corintio en la parte más elevada. Se trata de una portada –retablo articulada en dos pisos separados por un entablamento y terminada en un ático cerrado por un frontón  que recoge la imagen de un crucificado. Los dos cuerpos y ático se articulan verticalmente mediante columnas anilladas a un tercio de su altura. El edificio está declarado Bien de Interés Cultural.  

ERMITA DE SAN MACARIO

Situada en la cima del monte de San Macario, atrae tanto por su ubicación como por la manifiesta devoción del pueblo a la advocación de su patrón. Es  uno de los lugares más concurridos, tanto la propia ermita  como el magnífico  parque de San Macario que sirve de esparcimiento al tiempo de ocio de los andorranos. Construida en el siglo XVIII se caracteriza por la sencillez arquitectónica  y la humildad de los materiales usados. De planta rectangular y cabecera plana soluciona su cubrimiento mediante bóveda de cañón con lunetos en las naves y cúpula con pechinas y atrio en la zona del altar mayor. Podemos destacar el pórtico, localizado a los pies de la misma, con su famoso y popular jeroglífico dedicado al eremita patrón de Andorra y una decoración pictórica popular con la representación en las pechinas de San Julián, San Macario, Santa Bárbara y la Virgen del Pilar.

PARQUE DE SAN MACARIO

Magnífico espacio verde que se extiende por el monte de San Macario. En torno a la ermita, se puede disfrutar de una gran zona arbolada que proporciona sombra y frescor en los días más calurosos, de una fuente que invita al visitante a hacer un paréntesis para descansar y refrescarse, de una zona lúdica para que los niños se diviertan, de mesas-merendero donde poder comer y de unos estupendos miradores desde donde deleitarse con bellas panorámicas.

CASCO ANTIGUO

Formado por estrechas calles adaptadas, primero a las faldas de la Malena y, posteriormente, a los alrededores de la Iglesia Parroquial. Dentro del casco antiguo pueden encontrarse edificios de arquitectura renacentista y barroca cómo la Casa Alcalá (sede del Centro Pastor de Andorra) o la Lonja de la plaza de la iglesia, de época barroca, con sus tres arcos de piedra y una casona anexa a ésta. Replaceta San Blas: Se conserva la única hornacina con la imagen del santo que queda en la localidad. El 3 de febrero se celebra la festividad del santo con una hoguera dónde se reparten pastas típicas elaboradas por el vecindario. Calle Candela: Allí encontramos la casa renacentista de la familia infanzona Arcayne y un poco más arriba nos sorprendemos con una auténtica colección popular etnográfica ubicada en el patio de entrada de una casa particular con numerosas e interesantes piezas agrícolas. Casa de los Alcayne (siglo XVII) Próxima a la Iglesia, esta casona exponente de las casas solariegas del  Renacimiento Aragonés, data de 1651 según indica su escudo heráldico. A la imponente fachada de piedra con la puerta de acceso bajo arco de medio punto y el escudo de la familiar, se superpone un último piso de ladrillo que conforma la típica galería que vemos repetida en multitud de ejemplos por toda la comunidad  aragonesa.

OTROS SITIOS DE INTERÉS

Fuente del Lugar: Este pintoresco rincón, cargado de historia, está custodiado por el busto del gran jotero José Iranzo, Pastor de Andorra, realizado por el escultor José Gonzalvo. Aquí se pueden ver unos antiguos “baciones” de piedra, utilizados en otro tiempo cómo abrevaderos en la desaparecida fuente del piojo y que actualmente sirven cómo maceteros ornamentales. Los sones de la jota, los acordes de la rondalla y el rumor de las rondas joteras están indisolublemente unidos a este espacio andorrano cargado de hondas raíces y de vivencias pretéritas. Plaza del Regallo: Punto neurálgico, además de lugar de paso y reunión para los habitantes de la localidad. Debe su nombre a que debajo de ella la atraviesa el río Regallo. En ella se encuentra la conocida fuente del Regallo, antes llamada Baja. Destaca el emblemático monumento al Labrador y al Minero, cómo símbolo de dos actividades sobre las que se fundamenta la existencia de Andorra, obra del escultor turolense José Gonzalvo. Es el lugar donde se desarrollan las actividades de gran importancia social en el devenir andorrano, cómo el acto de “Romper la hora” en la medianoche del Jueves Santo, o el tradicional chupinazo que indica el inicio de las fiestas patronales.